El bolero es un ritmo procedente de España y con difusión en casi todos los países hispanoamericanos, muy especialmente en México, Cuba y Republica Dominicana.
Parece ser que el origen del bolero está en los compases de la contradanza del siglo XVIII. A partir de 1830, el género ya tenía algunas características del danzón y de la habanera (que aparecieron a lo largo del siglo XIX en el folclore cubano). Precisamente esta última fue la que más contribuyó a la evolución del bolero en cuanto a sus afinidades rítmicas. En 1893 ya se reporta la existencia de los primeros cantores que componían composiciones del género, tal como lo conocemos actualmente. Aquellos cantores, José Sánchez y Nicolás Camacho (éste último no dejó composiciones) fueron los primeros, especialmente Sánchez, en estructurar el bolero en cuanto a composición.
A partir del primero y segundo cuarto del siglo XX la expansión del bolero se debe a varios factores, dependiendo del país. En México, además de la influencia lírica italiana y de la zarzuela española, la danza habanera se desarrolló en aquel país. En Puerto Rico se gestó su evolución con mucha más importancia gracias a la influencia musical cubana.
Ya por el resto del continente americano, el bolero se adaptó de diferentes maneras según su similitud con ritmos de los países donde los acogían y fue difundido por giras efectuadas por artistas mexicanos y cubanos por Perú, Ecuador y Colombia, principalmente, además de por los cada vez más modernos medios de comunicación (principalmente la radio y los discos fonográficos). Luego finalmente se expandiría al Cono Sur, Brasil, Centroamérica y Venezuela.